La canciller Laura Sarabia intervino en la Comisión de Estupefacientes de las Naciones Unidas y, después de insistir en el fracaso de la guerra contra las drogas, pidió sacar a la hoja de coca de la lista de sustancias dañinas.

“La evidencia es contundente: el narcotráfico ha frenado el desarrollo de nuestro país, ha victimizado a millones de campesinos, ha financiado grupos terroristas y ha devastado ecosistemas esenciales como la Amazonía”, señaló la canciller.

En ese sentido, Sarabia lanzó la propuesta basada en dos puntos fundamentales:

  • La exclusión de la hoja de coca de la lista de sustancias más dañinas: La ministra Sarabia anunció que Colombia ha solicitado formalmente la revisión de esta clasificación, respaldada por evidencia científica. “La ciencia demostrará que la hoja de coca en sí misma no es perjudicial para la salud. Solo podremos arrebatársela a los narcotraficantes si aprovechamos su potencial en usos industriales, como fertilizantes y bebidas”, sostuvo.
  • Revisar los mecanismos de financiación internacional. “Colombia ha aportado 416 millones de dólares a la Oficina de Naciones Unidas para la Droga y el Delito en la última década, siendo el segundo mayor contribuyente después de Estados Unidos. Es imperativo que estos recursos se ejecuten con eficiencia, austeridad e impacto real sobre las comunidades afectadas”, subrayó.

Dato: En 2023 hubo 253 mil hectáreas de cultivos de coca, según la ONU. De la mata de coca no solo se extrae el clorhidrato de cocaína, la sustancia que sirve para la droga. Sirve también para abonos, comida y medicinas. Iniciativas públicas y privadas han buscado desnarcotizar la mata y aprovechar sus otros beneficios.

Para saber más sobre el tema, puede escuchar este episodio de Huevos Revueltos con Política sobre otras formas de ver la mata.

Y este otro de nuestra serie Cauca Verde sobre la apuesta de un grupo de campesinos en Lerma para usar la mata como fertilizante, una idea que copió el gobierno: